En Juan Pedro Domecq
elaboramos unos jamones ibéricos personalizados, que tienen una
trazabilidad individual, pudiendo cada consumidor saber donde nacieron,
como se criaron y de que manera llegaron a su mesa.
Los cerdos de Juan Pedro Domecq no se sacrifican por piaras sino uno a
uno, entresacandolos de las distintas piaras cuando alcanzan su peso y
tamaño idóneo. |
| En Juan Pedro Domecq aplicamos los
conocimientos desarrollados a lo largo de 75 años de selección
animal, a los que hemos unido un cuidado especial en el tratamiento de
los animales.
La crianza de los cerdos esta orientada, para obtener de ellos las mejores
condiciones organolépticas necesarias en el futuro jamón
tras una excelente “montanera*”; para ello creemos que tiene
una importancia fundamental su genética, es decir la subespecie
del cerdo ibérico 100% que estamos criando, y en segundo lugar
su manejo, porque como en los vinos, el 80% de su calidad está
en la uva y en el manejo del cultivo de la vid, creemos que en el jamón
está en el cerdo y en su cuidado.
Los jamones Juan Pedro Domecq se curan en la Sierra de Huelva, la capital
del jamón, donde un clima especial y un paisaje especial hacen
una curación también especial. |
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